Me despierto el lunes por la mañana, enciendo el ordenador y me encuentro el correo con varios mensajes de lectores impresionados; resulta que google ha colocado un aviso previo al entrar en mi blog advirtiendo de sus contenidos “dudosos”. En otras palabras, que alguien ha avisado a blogger que mi bitácora puede dañar sensibilidades. Dicho de otra forma; Alcohol de quemar es pornográfico.No sé si tendrá algo que ver con mis últimas entradas sobre Hazte Oir. Ya sería coincidencia que justo después de que se haya “caído” (durante unos días) la web de todopolítica donde venían algunos documentos jugosos sobre algunos de sus miembros, fuera yo el siguiente. Pero nada más lejos de acusar sin pruebas, no vaya a ser que esas otras advertencias sobre posibles denuncias pudieran llegar a ser algo más.
Lo cierto es que acabo de entrar en la cada vez más larga lista de individuos a los que se nos ha colgado el sanbenito de “lúbricos”. Y tan contento. Primero porque la palabra me ha gustado siempre. Y además, compartir plantel con el autor del último anuncio de PETA (cortesía de Miguel Pazos, que en eso de la concupiscencia tampoco se queda corto) es todo un orgullo.
Y ya puestos, aprovecho que mis lectores están avisados para colgar una captura del último anuncio Calvin Klein, que ha sido retirado de la publicidad americana por su “alto contenido sexual” (foto cortesía de Bels que, para suerte de los que la conocemos, destila una sofisticación del todo censurable… por Google)



















