Pues sí, House es anarquista
Lo confieso; me gusta “House”. No es que sea un incondicional ni un forofo de estos que acaba de descubrir que la bordería es sexy y se dedica a dar cortes a diestro y siniestro. Pero algún que otro capítulo tiene bastante mala leche. De esta que te hace pensar. Uno de ellos, el que emitía esta noche Fox, que define a House como un anarquista (metodológico) de los güenos. El paciente estaba a punto de morir. Aplicando todos los métodos estándar no daban con su enfermedad y se limitaban a darle antibióticos que eran rechazados por su organismo. Hasta que House tiene una revelación; el pobre hombre es alérgico a algo. Hacer estas pruebas suponía arriesgar su vida. Y cometer un delito (no me preguntéis la razón porque no tengo ni puñetera idea). Pero el no hacerlas y continuar con el tratamiento reglamentario solo fomentaría que la enfermedad avanzara y el tipo de marras acabara palmándola como la perra-mocazos.
En definitiva, el médico proponía saltarse el protocolo médico para esos casos. Ir contra las reglas ¡Pero es que estas no daban la solución al problema! ¿Por qué hay que rechazar todo aquello que no respete “el método” si puede funcionar? Ese es el dilema que plantea House, que finalmente se sale con la suya, hace lo que le sale de las narices y salva la vida al paciente. Aunque el tratamiento contradecía en todo a los resultados de todos las pruebas que habían hecho.
Al final, con todo y con eso, el hospital tiene que pagar una multa de tres pares... Sólo por saltarse el método que "funciona en el 90% de los casos". ¿Y qué pasa con el 10% restante? ¿Habría que haber dejado morir al paciente por no incumplir las normas cerradas? Esa era la frase con la que terminaba el episodio. Que lo importante para un médico es salvar vidas y cualquier forma de llegar a tal fin es aceptable. Que todo puede valer.
House es, en definitiva, un libertarian de tomo y lomo. Un anarquista metodológico que salva vidas. Con eso y con su sentido del humor ¿Cómo no iba a caerme bien?











