Mañana voy al mitin de Basagoiti en Baracaldo y me va a tocar madrugar. Así que no quiero extenderme mucho, que lo suyo sería que a estas horas ya estuviera durmiendo. Además tampoco hace falta mucha letra, la notica habla por sí sola.“Sarkozy felicita a Chávez y alaba la vitalidad de la democracia venezolana”. Sobran las palabras. Todo lo dice el tipo que hace unos años se las daba de proamericano, neoliberal, neocon y neosuputamadre.
Y no es que sorprenda que sus principios sean más falsos que Martinez Camino dándole un “tironcito de orejas” a Uriarte. Pero esto marca un antes y un después. Más que nada porque ningún otro presidente civilizado, ni Merkel, ni Zapatero, ni siquiera Gordon Brown (haciendo honor a su apellido) han llegado a eso.
Lo ha tenido que hacer Sarkozy, que es a la política lo que Garzón es a la justicia. Y ahora vendrán los analistas de turno a justificarle por la demanda petrolífera de los gabachos. Pero precisamente Chávez no está ahora en condiciones de ponerse farruco. Que el precio del barril ha caído y Venezuela ha sido de los países que peor aguantaría otra bajada.
Vamos, que ha sido un francés gratuito. Sin excusa. Y que ha puesto el listón muy alto. Sólo le falta mandar a Carla Bruni como regalo para Chávez y pasará a los libros de historia. Sin necesidad de que le vuelen el cabolo. Por méritos propios, como los grandes.



