La última vez que estuve en Baracaldo todavía estaba San Gil de presidenta del PP. Mitin en un centro cívico que se llenó con puñados de afiliados de todo el norte del país. Y ni así. Antes de marcharnos nos pidieron que esperásemos un momento. Aún nos faltaba por ver lo deportistas que eran los del PP vasco y cómo se hacían la foto encestando en una minicanasta puesta para la ocasión.No soy especialmente sensible con eso que llaman la “vergüenza ajena” pero uno también tiene sus momentos. Y me esperaba que lo de ayer con Basagoiti fuera algo parecido. Pero parece que en el País Vasco se puede hacer algo más que llorar por ser un pepero incomprendido en un mar de abertxales.
De hecho, se puede hasta innovar. Y Basagoiti lo ha hecho. Si bien como orador es mediocre, será recordado como el hombre que introdujo la política espectáculo en España. Y los mítines como el de ayer, con música en directo y un presentador (en este caso, locutor) famoso introduciendo a los políticos antes de que dieran su speech serán lo normal en poco tiempo.
Respecto al mensaje, es de agradecer la originalidad. Por primera vez he escuchado a un popular vasco preocuparse por el voto de los suyos y no por convertirse en el héroe de los vivaespañas de Madrid. ¡Se puso a hablar de economía! El ambiente fué tan propicio que hasta el discurso de Rajoy mereció la pena. Sólo falta que se lo crea.
Y a estas alturas nadie se espera ningún milagro que lleve al PP a Ajuria Enea. Que la cosa está jodida y lo más probable –se admiten apuestas- es un gobierno entre PSE y PNV. Pero al menos nadie podrá decir que Basagoiti no lo haya intentado de verdad. Y que probablemente haya sembrado algo. Al menos en la comunicación política.



