Mostrando entradas con la etiqueta teocones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta teocones. Mostrar todas las entradas

martes, septiembre 15, 2009

A ver, chaval...

Que confundas ser laico con ser rojo-masón, que me vengas llorando porque los mariquitas puedan casarse o que ese “derecho a vivir” que tanto parece importarte, te la pele cuando se trata, por ejemplo, del de las víctimas de ETA humilladas por el clero vasco o los homosexuales residentes en países islámicos.

A ver, chaval, ya sabes que me refiero a tí así que no hace falta ni que te nombre. Seguro que te vas a dar por aludido en seguida porque estarás encantadísimo de haberte conocido. Que en tu círculo tienes una caterva de fans que ni el fulano del “contigo no bicho”. Sí. Eres el tío que me ha mandado (a mí y a otros tantos) ese mail de Hazte Oir en el que dices que Rajoy es un cobarde, gallina y capitán de las sardinas porque dice que no va a ir a la manifa antiabortista que habéis montado tú y tus colegas.

Mira, por mí como si te la picas. Pero reconozco que me los has inflado. ¿Sabes? Hay poquitas cosas que me los toquen. Insultar a mi inteligencia es una de ellas. Y tú lo has hecho. Tú y, en general, todo ese ciber-chiringuito de teofachas que tienes plantado que, por no llegar, no llegan ni a meapilas.

Primero porque el hecho de que Rajoy haya dicho públicamente que está en contra de la ley del aborto que quiere sacar la niña-florero del gobierno -tan inepta ella que ni siquiera sabe de su condición de vegetal político- ya convierte tu causa en algo completamente inocuo. Mariano no se moja. Y no se posiciona de ninguna forma si no sabe que lo que dice es el cociente exacto de las distintas vertientes de la opinión pública.

Así que, que me vengas dándotelas de revolucionario machote por decir algo que reivindican incluso en Génova –sin necesidad de sentarse contigo- ya es motivo para mandarte a tomar por culo. Siento defraudarte pero ser antiabortista no es políticamente incorrecto.

Lo que sí puede acojonar es el plumero que se ve detrás de tu rollito “prolife boy”. Ya sabes. Que confundas ser laico con ser rojo-masón, que me vengas llorando porque los mariquitas puedan casarse o que ese “derecho a vivir” que tanto parece importarte, te la pele cuando se trata, por ejemplo, del de las víctimas de ETA humilladas por el clero vasco o los homosexuales residentes en países islámicos. Entiendes ahora por qué si yo fuera Rajoy hubiera hecho lo mismo ¿no?

Porque, además, no sólo restas votos sino que además los pocos que ayudas a conseguir los cobras. Y a cojón de obispo. Nunca mejor dicho.

Así que puede que haya quien pique. Y se crea que, aunque sólo te cuelgues la escarapela de provida cuando te conviene, eres de fiar. Pero a mí no me la das. Tal vez no sean muchos años metido en esto pero son suficientes para calarte. Y por eso, colega, me saca de mis casillas que me tomes por imbécil. Y te pienses que yo también me trago tus ínfulas de libertador salvaniños. Porque yo tampoco voy a ir con tu basca a la manifa del 17 de octubre. Y paso de que luego me vengas con que soy otro maricomplejines, ateo y medio bujarra. Y te lo pongo aquí bien claro porque sé que, aunque no me comentes, me vas a leer.

martes, abril 14, 2009

Un par de collejas dialécticas

... Para quien correspondan...


viernes, marzo 27, 2009

¡ Tranquilos! ¡ Que soy antiabortista!

Aunque existiera consenso científico a la hora de determinar el momento a partir del cual se puede hablar de vida humana, siempre estaríamos sujetos a la incertidumbre. Porque la ciencia también se equivoca. Así que lo único que podemos decir es que un embrión es vida y no lo es.

Últimamente hay dos cosas que me divierten; las horteradas supuestamente románticas que se anuncian como tono para el móvil y los argumentos pueriles que se tiran pro y antiabortistas. En ambos casos la gracia está en que me puedo reír descaradamente de alguien. Y corroborar que hay gente más imbécil que yo. ¡No veáis lo reconfortante que resulta!

Centrándome en el tema que toca (el aborto), la discusión termina siempre en el mismo punto. Y es ahí donde realmente está el dilema. En si consideramos que el embrión es o no un ser vivo. Como siempre, las razones que arguye cada uno son a cual más sensacionalista. Eso denota que no hay ideas sino simples dogmas de fe.

Lo cierto es que cualquiera de las dos posturas es indemostrable. Aunque existiera consenso científico a la hora de determinar el momento a partir del cual se puede hablar de vida humana, siempre estaríamos sujetos a la incertidumbre. Porque la ciencia también se equivoca. Así que lo único que podemos decir es que un embrión es vida y no lo es. Abortar puede ser un crimen. O no.

Se puede afirmar con relativa seguridad que se trata de un ser en potencia. Que si se deja que la naturaleza siga su curso terminará naciendo. Y eso es razón suficiente para dudar. Y ante la duda, lo que demanda la lógica son las llamadas “soluciones reversibles”. Dicho en cristiano; opciones que permitan marcha atrás. Abortar es, en este caso, la peor solución porque no permite ninguna corrección. Es una acepción apócrifa de la pena de muerte.

Sin embargo, permitir que el feto nazca implica infinidad de opciones una vez se da a luz. Y no es susceptible de ser considerado un asesinato. Bajo ningún concepto. Así que ale, mis queridos prolife-boys, ya os podéis apuntar un tanto… ¡Fonseca es de los vuestros! ¿A que ahora os caigo mejor?

martes, marzo 03, 2009

A Dios no le gustan los donnetes

Hazte Oir, que han puesto el grito en el cielo con el anuncio de marras. No sólo eso. Claman porque, de una vez, el gobierno haga su trabajo y censure como es debido. Que en una sociedad modelna, democrática y 2.0 (eso no tiene nada que ver pero lo pongo porque queda muy bien) no se puede sugerir que uno comparta su cuerpo con quien quiere.

Me imagino la escena. Quinceañera pitijuli, trencitas, copa “B” y mini escocesa de colegio privado del Opus en la cola del súper con su paquete de bollería de plástico. En el envoltorio pone “Comparto mi cuerpo, no mis donettes”. La niña lo lee y, de repente, siente unas ganas irrefrenables de tener sexo con el primer desconocido y quedarse embarazada.

Algo así les debió pasar por la cabeza los de Hazte Oír, que han puesto el grito en el cielo con el anuncio de marras. No sólo eso. Claman porque, de una vez, el gobierno haga su trabajo y censure como es debido. Que en una sociedad modelna, democrática y 2.0 (eso no tiene nada que ver pero lo pongo porque queda muy bien) no se puede sugerir que uno comparta su cuerpo con quien quiera. (Rothbard se revolverá en su tumba, supongo)

Genera adolescentes preñadas y un sindios que ni Sodoma. Porque ser libre significa ser el propietario de uno mismo. Y eso siempre genera desconfianza. Especialmente entre los hunos y los hotros que buscan, siempre de forma velada, imponerse. Menos Gomorra y más Barbastro.

No deja de ser curioso la cantidad de puntos en común que tienen Hazte Oir con cualquier caterva de feminazis reprimidas. De hecho podrían juntarse y crear una religión conjunta; el catolihembrismo. A fin de cuentas, los ángeles no tienen sexo y el Espíritu Santo no solo respeta a las mujeres sino que es capaz de dejarlas preñadas sin tener que hacer cochinadas machistas.

Sólo falta incluir algún pasaje en el Nuevo Testamento en el que la Paloma mande un sms a la Virgen el día después de la Concepción. Entonces, juntos de la mano, teocones y “nofollistas” buscarán a la pitijuli antes de que se convierta definitivamente en ninfómana y, aunque sea a hostias, la cambiarán el donnete por un frasquito de fanatismo embotellado. Es como el éxtasis líquido pero con este ves realmente a Dios. O eso dicen.

jueves, enero 29, 2009

Católicos y nacional-católicos

También existen cristianos como Dios manda. Y desgraciadamente les toca aguantar el descrédito que supone llevar la misma etiqueta que los que quieren borrar todas las tentaciones de la sociedad antes que hacerlas frente ellos solitos. Y de paso demostrar unos principios sólidos. Los cristianos de verdad tienen que estar que trinan.

Lo dijo el arzobispo de Valladolid hace varios años y es una de las cosas más inteligentes que le he oído decir a alguien de la Iglesia. Que la sociedad secular, lejos de dañar al cristianismo, debería servir para fortalecerlo porque hace una criba entre los verdaderos creyentes y los que lo son por inercia.

Todo esto me viene a la cabeza después de leer el otro día un comentario que me dejó Patricia Lorente, católica practicante reconocida, en el que apoyaba el derecho de un ateo a serlo y a hacer gala de ello. Demuestra que no sólo es cristiana coherente sino además una liberal de verdad.

Y tal y como están las cosas es de agradecer. Porque con tanto Hazte Oir, libertad religiosa del todo a cien y ex - falangistas con ínfulas de libertarios da la impresión de que todo aquel que profese cualquier religión está bajo sospecha de querer imponerla y usar todo el peso del Estado –o del hackeo- para conseguirlo. Y luego para más INRI llamarse tolerante. Con un par, que esto es España.

Por suerte no sólo hay nacional-católicos sino que también existen cristianos como Dios manda. Y desgraciadamente les toca aguantar el descrédito que supone llevar la misma etiqueta que un soplapollas criptofascista que jamás va a reconocer sus verdaderas ideas. Y claro, si atacas el aborto desde una posición racional te tachan de teocon. Y con toda la lógica.

Por no hablar de la coherencia moral, que es eso de lo que carecen todos esos creyentes por inercia. Los de laicisimo es totalitarismo; esos mismos. Que quieren borrar todas las tentaciones de la sociedad antes que hacerlas frente ellos solitos. Y de paso demostrar unos principios sólidos. Los cristianos de verdad tienen que estar que trinan.

martes, enero 27, 2009

A Hazte Oir se le ve el plumero (otra vez)

La propaganda atea es tan legítima como cualquier otra. Al menos eso es en lo que consiste la libertad religiosa. Y un video con gente haciendo profesión de fe está a mil kilómetros de reivindicar ningún derecho. Y si quien lo hace oculta sus tendencias religiosas bajo el nombre de “plataforma cívica”, a secas, entiendo que no es trigo limpio.

Para quien no lo sepa, Hazte Oir es una plataforma de movilización cívica aparentemente aconfesional. Al menos la palabra “Dios” no aparece en ninguno de sus idearios. Teóricamente se limitan a defender cosas como la vida o la libertad religiosa. Temas que hasta el más ateo podría suscribir sin problemas.

De ahí mi sorpresa al encontrarme con su último video “Dios existe, yo soy testigo”. Nada que objetar si se tratara de propaganda de cualquier iglesia. Pero cuando me venden que eso es una forma de defender la libertad religiosa no solo siento que me toman por imbécil sino que además me acojono.

Para empezar, porque de descarada ya resulta insultante la forma que tienen algunos de enseñar el plumero. Todo viene a rebufo del autobús ateo, que además de demostrar que la no creencia en Dios es una religión como otra cualquiera, vuelve a poner en evidencia la tolerancia de Rouco Varela y sus coristas. Que no pueden respetar que se pueda hacer propaganda contraria a ellos.

Todo esto lo disfrazan de libertad religiosa ¿Y qué tiene que ver el culo con las témporas? Pues nada. Pero ya dice Lakoff que el nombre con el que designamos las cosas es esencial. Si se consigue identificar tolerancia con todo lo contrario no sólo conseguimos maquillar nuestras verdaderas pretensiones sino que además convertimos a todo aquel que se nos ponga en contra en un Stalin cualquiera que quiere quemar curas en la plaza pública.

Lo cierto es que la propaganda atea es tan legítima como cualquier otra. Joda a quien joda. Al menos eso es en lo que consiste la libertad religiosa. Y un video con gente haciendo profesión de fe está a mil kilómetros de reivindicar ningún derecho. Y si quien lo hace oculta sus tendencias religiosas bajo el nombre de “plataforma cívica”, a secas, entiendo que no es trigo limpio. ¿Para cuando tiene pensado “salir del armario” Hazte Oir?