Pero por encima de que esté a favor con el derecho de cualquiera a ofender ¡Manda cojones que sea “la tacones” la que tache de putas a sus compañeras! El tipo que bien podría agradecer a Zapatero que aún no le haya puesto ninguna querella. Y precisamente denuncia a eljueves un día después de ridiculizar el derecho al honor.
Sin entrar en el tema de la fe, la Biblia tiene pasajes impagables. Uno de ellos, el del siervo que, después de ampararse en la comprensión de su señor para que le perdone una deuda, condena a otro moroso por la mismas razones por las que el primer acreedor había hecho la vista gorda, define una forma clásica de inmoralidad; el doble rasero.
El doble rasero que permite que un tipo, locutor, periodista, comunicador o como cojones se quiera llamar esgrima la libertad de expresión cada vez que alguien le haya denunciado por faltarle al respete y se pitorree del derecho al honor. Con toda la razón, sí. Y con todo el derecho, valga la redundancia. Siempre ha dejado bien claro que dice lo-que-le-sale, que su deber es “criticar a los poderosos” (sic), y que todos esos subterfugios de la Constitución para que los gobernantes puedan censurar a placer sin quitarse la careta de democráticos se los pasa por el forro de sus caprichos.
Después de que tantos, yo el primero, hayamos defendido no a Federico Jiménez Losantos, sino a que cualquiera pueda expresarse como le de la real gana, va el fulano y denuncia a “eljueves” por faltarle al respeto. Desde luego, los ofendedores de turno no son ningunos angelitos. Y bien se merecían una soflama de esas losantianas que tanto nos ayudan a muchos a levantarnos por las mañanas con energía y mala baba. Con menciones a sus respectivas madres incluidas. Que ya hay que ser un hijo de la Gran Bretaña para reírse del atentado que ha sufrido alguien. Aun así la justicia no está, o no debería estar, para procesar a alguien por ser un cabrón.
Pero por encima de que esté a favor con el derecho de cualquiera a ofender ¡Manda cojones que sea “la tacones” la que tache de putas a sus compañeras! El tipo que bien podría agradecer a Zapatero que aún no le haya puesto ninguna querella. Y donde digo Zapatero, puedo poner Rajoy, Moratinos o casi cualquier figura pública o privada mínimamente conocida.
Y precisamente denuncia a eljueves (por que se siente ofendido, diga lo que diga la demanda) un día después de ridiculizar el derecho al honor. Que es como si el siervo de la parábola no sólo le hubiera pedido misericordia a su señor sino que hubiera montado una manifa con sus colegas pidiendo una amnistía en todos los pagos para esa misma noche cortar en pedacitos a su deudor. Que lo mío es mío y lo de los demás es de todos.