Hola
Aquiles. El otro día hablabas sobre
drogas dando una idea para justificar su
ilegalización bastante interesante. Se trata de un tema muy recurrente, tanto en
Red Liberal como en otros muchos sitios.
Sexo, drogas y rockandroll, dan más juego que todos los
ronpauls del mundo. Así que, desde aquí voy a intentar rebatirte y explicarte por qué pienso que las
drogas deberían ser legalizadas.
Ante todo, yo no creo que se sea y se deje de ser
liberal por ser o no
prelegalización. Para empezar me parece un poco estúpido ir
por ahí repartiendo carnets de
liberal o
socialista. Como comenté en otro post hablando sobre
Milton Friedman, ser de izquierdas o de derechas, radical o moderado, son cosas meramente
circunstanciales. Probablemente ciertas cosas que hay asumimos como normales, hace
doscientos años serían medidas imposibles de soñar para el más radical de todos. Y viceversa.
Pero me gustó cuando dijiste que uno sólamente es
libre de escoger tomar drogas una vez. Que después se vuelve un
adicto y se convierte en un
esclavo. Desde aquí
no pienso hacer ninguna
apología de la
farlopa y decir que no es adictiva ¡Faltaría más! Pero como
liberal entiendo que, de la misma forma que yo pienso que no tendría la suficiente fuerza de voluntad como para evitar caer en una
adicción fuerte, otro si puede ser capaz de meterse nieve
sólo cuando quiera. ¿Puedes demostrarme que no existan casos así? No (y no, no puedes a no ser que cierres tus ojos a la realidad).
¿Cómo definirías la
libertad?
P.J. O´Rourke tenía una frase muy buena al respecto
“Libertad es el derecho a hacer lo que te plazca y la obligación de cargar con las consecuencias” Hacer lo que te place puede ser, por ejemplo,
gastarse el sueldo del mes en irte de cena un día con tus amigos (pedazo cena tendría que ser, por cierto).
Cargar con las consecuencias sería estar el resto del mes sin un duro, lo cual limita radicalmente tu capacidad de acción porque no puedes comprar cosas ni hacer prácticamente nada. Sin embargo, eres
libre de hacerlo. Eres libre de ser un irresponsable y consideramos totalmente legítimo que uno haga con su dinero lo que quiera. De la misma forma, otro debería poder ser libre de, si quisiera, en vez de despilfarrar su dinero, tomar
drogas duras. Las consecuencias las conocemos todos, y claro que pueden limitar su capacidad de acción. Pero es que ser libre significa cargar con las consecuencias de tus actos, incluso cuando estas son limitar tu capacidad de acción.
Vayamos más lejos. Fue
Kant quien dijo que
“la libertad es escoger libremente lo que queremos que nos la coarte”. Tenía razón. Cuando tú entras en un club
voluntariamente, ya estás asumiendo una serie de
nuevas normas que
limitan tu capacidad de acción. Lo mismo si decides iniciar una
relación amorosa seria o, en este caso,
drogarte.
Por supuesto, no voy a comparar las
drogas con el
matrimonio (que bien ha sonado ¿eh?). Puedes decirme que en el segundo caso siempre está la opción del divorcio y yo te pregunto ¿No hay casos de
desintoxicación? No cabe duda que se trata de un duro proceso por el que no todos están dispuestos a pasar. Dejar las drogas requiere un
esfuerzo físico y
mental tremendo. Pero ¿Y
divorciarse? ¿No conoces casos de personas que hayan tenido que recurrir a psicólogos para superar una ruptura? Familias rotas, hijos desconcertados y hombres (y mujeres) que con cuarenta años, se ven obligados a iniciar su vida desde 0 ¿No te parece suficientemente duro?
Dejar un matrimonio puede ser tan duro como dejar una droga. Pero que sea difícil no significa que sea imposible.
¿Te parecería justo que
se prohibiera que la gente se case? Obviamente no porque ser libre no significa que te protejan de las cosas malas sino poder tomar tus propias decisiones y cargar con las consecuencias.
Soy liberal y defiendo la libertad ante todo, por eso
defiendo la legalización del mercado de las drogas. Porque pienso que cada uno es libre de hacer con su cuerpo lo que quiera.