Mostrando entradas con la etiqueta blues. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta blues. Mostrar todas las entradas

viernes, septiembre 05, 2008

Un tipo bajito que tocaba el bajo



Ya tengo nombre para el blog

Sirve para homenajear esa canción de Tommy Johnson que hablaba de ese matarratas(Canned Heat) que se inventó en los suburbios de Chicago durante la ley seca como sucedáneo del alcohol como-dios-manda

Me ha costado más de un mes encontrarlo. He pensado muchas opciones. De hecho, en un principio, "Alcohol de quemar" no estaba ni entre las predilectas. Fué ayer por la noche dando un paseo cuando empezé a darle vueltas en la cabeza; es conciso, sugerente y provocador.

Si bien no describe los temas de los que suelo hablar si da una idea de la forma en que los trato. Además sirve para homenajear esa canción de Tommy Johnson que hablaba de ese matarratas(Canned Heat) que se inventó en los suburbios de Chicago durante la ley seca como sucedáneo del alcohol como-dios-manda, que tenía precios prohibitivos por ser ilegal.



¿No es un nombre de lo más incendiario?

jueves, agosto 28, 2008

lunes, julio 14, 2008

Una prostituta con clase

Me sorprendió que se me acercara una chica tan bonita a engatusarme. Unos veinte años, cuerpo esbelto y pelo recogido en una colega. Tenía estilo y tenía dignidad. Tacones, faldita y chaqueta. De llamar la atención, lo haría por pija más que por otra cosa.

Salí un rato por Madrid “la nuit”, a tomar unas cervezas rápidas por Chueca-Malasaña, que me pillan cerca de la casa pía. Después tomé el metro de Sol, pasando por la calle Montera. Esta calle es algo así como el Harrod´s del puterío de serie B.

En principio parece fácil distinguir quien se dedica al oficio de la que sólo está esperando apoyada en una pared. La “lumi” monterina común suele tener el aspecto de gastar todo lo que gana en grasas saturadas al por mayor.

Por eso me sorprendió que se me acercara una chica tan bonita a engatusarme. Unos veinte años, cuerpo esbelto y pelo recogido en una coleta. Tenía estilo y tenía dignidad. Tacones, faldita y chaqueta. De llamar la atención, lo haría por pija más que por otra cosa.
Mi conversación no pasó del “No, gracias, que tengas mucha suerte”. Pero me bastó para notar, por el acento, que era española. Y que tenía modales.

Era una puta con clase. De las que demuestra que la dignidad no va en la profesión que eliges sino en cómo la afrontas. Si uno va por Montera o por cualquiera otra parte sin prejuicios puede ver varias estampas de ese tipo. Y es que si el Herminio´s es una escuela, Madrid “la nuit” es una universidad.

sábado, junio 28, 2008

Sucedaneo de las drogas; un testimonio

Hoy en día es imposible encontrar semejante brebaje. Una vez se abolió la ley seca ya no tenía sentido destilar canned heat. Ahora es más fácil ir a un bar y pedirse un chupito sin temor a que llegue la madera a sacarte de paseo.

Las canciones viejas son testimonios de una época. Ahí está parte de su encanto. En escucharlos de primera mano. Sin el filtro de ningún historiador susceptible de ser tendencioso. Documentos honestos, como ese blues de Tommy Johnson en el que habla del canned heat que bebía en tiempos de la ley seca.

Cuando los salvapatrias de turno tomaron el congreso de EEUU y prohibieron, literalmente, el alcohol. Igual que hacemos hoy con las drogas. Y junto al mercado negro, surgieron sucedáneos como el canned heat. Una bebida roja que se llevó al otro barrio a centenares de tiñalpas, en su mayoría negros, que no tenían pelas para un copazo en condiciones.

Tiene huevos. El alcohol es algo intrínseco a nuestra cultura y desde luego, cuando se prohibió, todos tenían un aprendizaje suficiente como para saber consumirlo. Cualquiera de los que terminaron apurando con la lengua el alcohol de quemar de un vaso, habían tomado años antes un whisky y podían comparar. A diferencia de la cocaína, que siempre la hemos conocido como sustancia ilegal y no nos han educado en su cata. A saber que clase de polvos de talco entran por la nariz de los tabiques de platino.

Hoy en día es imposible encontrar semejante brebaje. Una vez se abolió la ley seca ya no tenía sentido destilar canned heat. Ahora es más fácil ir a un bar y pedirse un chupito sin temor a que llegue la madera a sacarte de paseo. Y más sano. Que aunque digan que el alcohol mata, no todos lo hacen igual.

Por suerte, queda el testimonio de lo que pasa cuando el estado intenta salvarte la vida. Tal vez fuera bueno rescatar más esas canciones viejas. Y escucharlas. Tienen un encanto especial.