La “C mayúscula” me propuso formar parte del equipo que redactaría la ponencia política de NNGG Valladolid. Ser uno de los cuatro elegidos para marcar las nuevas líneas ideológicas de esta parte del Partido Popular. Alguien lo llamaría suicidio político. Y tal vez haría bien.Lo cierto es que no nos hemos cortado un pelo. Entre los cuatro hemos firmado el texto más atrevido que podía representar a ninguna formación política. Liberalismo explícito y a mala leche. Listo para que venga el soplapollas de turno a decir que en el PP no hay liberales. Todo condensado en 176 párrafos, cada uno con su duende particular.
Entre las perlas a destacar no puede faltar la parte de autofinanciación de sindicatos, nuestra propuesta de legislación de Internet, la externalización de servicios públicos, liberalización del suelo y el concepto de transparencia fiscal. Con todo eso creo que hemos dejado al bueno de Pablo Casado a la altura de un simple socialista albanés.
Todo ello con ese estilo sobrio que tenemos los vallisoletanos. Sin mariconadas. Que de austero resulta cortante. Con esto queremos empezar un nuevo proyecto político. Algo ilusionante. Salir de la medianización de la política y arriesgarnos. Puede que nos suicidemos y que sea un fracaso pero ya lo decimos en la ponencia; que “ser libre significa cometer fallos y si bien no tenemos derecho a que el Estado acierte por nosotros, tampoco merecemos sus errores”.
PD - Por mi parte tengo que darle las gracias a mi señor padre y al profesor y miembro del Instituto Juan de Mariana, Gonzalo Melián por su asesoría en la parte de “urbanismo y vivienda”.
PD 2 - El montaje que he puesto con la foto de F. A. Hayek no es oficial (pero podría serlo).










