Una de las cosas que más me enerva de algunos tipos (no todos, por suerte) de extrema izquierda es su aire de suficiencia. Esa sonrisita de “es que soy un intelectual” con la que el secretario general del Sindicato de Estudiantes (organización comunista auspiciada por regímenes como el de Chávez), Juanjo López, trata de camuflar su barriga antiestética.Su última cruzada para salvar la universidad de las manos de los fascistas/capitalistas es atacar el proceso de Bolonia intentando organizar una versión reducida de Mayo del 68, a ver si a él también le funciona y (por fin) echa un polvo. Desgraciadamente tendrá que esperar a que le llegue la subvención del sindicato para poder pagárselo. Eso o volverse a Caracas a ayudar a Chávez (otra vez), que seguro que sabe compensar igual de bien que Fidel a sus acólitos ("muhé! ¡shúpasela a mi amiho!")
¡Lo que es capaz de hacer la gente por follar! Dárselas de entendido y defensor de causas sin siquiera saber contra lo que protesta. “No a la privatización de la universidad” ¡Como si el proceso de Bolonia consistiera en eso! La intención de los gobiernos europeos es integrarse todos en un marco de educación superior para que todas las carreras valgan lo mismo en todas partes.
En realidad se trata de un brindis al Sol o, dicho de otra forma, un proyecto de la UE. Y los pocos párrafos que hablan sobre financiación de la universidad son para exigir un buen pellizco por parte de los ministerios de cada país ¿Dónde se habla de privatizar? Por supuesto que el buenismo comunitario no pretende excluir a las empresas privadas del sistema educativo. Y hace bien. ¿Qué problema hay si un banco quiere invertir en becas o cursos?
Pues mucho. Porque significa dar un paso atrás para conseguir un sistema chavista. Y eso les jode a los comunistas que ven en la universidad el único baluarte donde todavía no se les ha humillado dialécticamente. Donde todavía pueden seguir haciendo como que están de vuelta de todo, darse esos aires de suficiencia y que sólo sea yo el que confiese enervarse.



