jueves, mayo 08, 2008

Confío en los políticos, que no en el Estado

Gente brillante y gente que no tiene horario laboral estipulado, de ocho horas y descanso. Que se lustran el escaño igual que un autónomo sus clientes. Es jodido. En política nadie regala nada.

Leo en el blog de UDE que definitivamente saldrá como congresista por el partido republicano de Carolina del Norte B.J. Lawson, todo un libertarian de pro según leo en su entrada. Lo cierto es que últimamente empieza a gustarme entrar en su bitácora porque sin abandonar sus convicciones liberales, no se ceban con ningún político porque-sí. Contemporizan. Y su mensaje es esperanzador (y por tanto, bastante original).

Realmente me gustan los políticos. Que no los funcionarios. Estos primeros tienen que pelear duro por un puesto de duración limitada. No hacen un examen que les garantiza ninguna sopa boba. El que no vale, puede irse a tomar por culo con la misma facilidad que un trabajador de una empresa privada. A fin de cuentas, la democracia es aplicar ciertos principios del mercado en la política. Son corporaciones que compiten entre sí por llevarse la mayor cuota de mercado (AKA de clientes). Y nadie tiene un puesto garantizado de por vida. Diga lo que diga cualquier voceras.

El mismo Zapatero sabe que su sillón en Moncloa durará lo que dure la confianza de los que le han votado. Y por eso trabaja día a día en reafirmarla. Y no lo debe hacer del todo mal, jódanos a quienes nos tenga que joder. Y no, no es una tarea fácil. Cualquiera que haya trabajado por ganar unas elecciones lo sabe. Cuatro muescas en mi revolver me han enseñado bastante. Entre otras cosas, que afrontar una derrota política tras meses y años de follarte en la sede de tu partido es uno de esos retos por los que me gustaría ver pasar a cualquier de estos revolucionarios de salón. De los de “los políticos son unos chupópteros!” y tal.

Mis marcas en el cañón me han llevado también a conocer a políticos. Gente brillante y gente que no tiene horario laboral estipulado, de ocho horas y descanso. Que se lustran el escaño igual que un autónomo sus clientes. Es jodido. En política nadie regala nada. ¿A nadie le llama la atención que en cuanto Zaplana (PP) o Villalba (PSOE – CyL) dejan su escaño, les aparezca un puesto de nivel en empresas privadas? Un hombre de negocios no mete en la directiva de su corporación a ningún gilipollas.

Así que me alegra leer este tipo de noticias en el blog de UDE. Y sí, Confío en el señor Lawson y en que hará lo que pueda por defender sus ideas y reducirá el tamaño del Estado. Porque no confío en el Estado pero sí en los politíticos.

16 comentarios:

Coase dijo...

A mi me pasa lo contrario. Confío en el Estado, en el respeto a las leyes, y desconfío de los políticos.

Si eres accionista o consumidor de una empresa poco te cuesta cambiar si no estás de acuerdo con su gestión. Si yo no estoy de acuerdo con Zapatero tengo que abandonar el país.

Stewie Griffin dijo...

Fon deja de decir tonterías, el partido es el estado. El estado solo se sostiene por la gente que mantiene la ficción de la idea de gobierno en su mente y en su actuar, y eso lo hacen todos los que participan en política.

Y luego dices:
"Entre otras cosas, que afrontar una derrota política tras meses y años de follarte en la sede de tu partido es uno de esos retos por los que me gustaría ver pasar a cualquier de estos revolucionarios de salón. De los de “los políticos son unos chupópteros!” y tal".

¿Sera que yo no me pase 2 años currando como un cerdo para ganar unas elecciones que acabaron en una dura derrota de nuestro gallardonista candidato?

A lo mejor te piensas que los anarquistas de mercado somos rabiosos ignorantes, pero te equivocas, sabemos de lo que hablamos.

Los revolucionarios de salón son aquellos que hablan de lo malo que es el estado, pero luego militan en partidos políticos y apoyan a líderes criminales del estado.

Los auténticos revolucionarios, los agoristas, luchamos por liberarnos de forma personal del yugo del estado, mediante la contaeconomía y mediante el reconocimiento de la no juridicidad de la ley positiva del estado.

Menos Reagan y más Thoreau!:

“No es tan importante que muchos sean igual de buenos que tú como el que exista alguna medida de bondad absoluta en algún lugar; pues esto haría fermentar toda la masa. Son miles los que por opinión se oponen a la esclavitud y a la guerra y que, sin embargo, no hacen nada para ponerle fin; que, estimándose hijos de Washignton y de Franklin, siguen sentados con sus manos en los bolsillos y dicen que no saben qué hacer, por lo que no hacen nada; quienes posponen inlcuso la cuestión de la libertad a la del libre comercio, y que tranquilamente se informan de los precios actuales del mercado junto con las últimas noticias de México, después de comer, y hasta que puede que terminen por dormirse en el empeño. ¿Qué precio alcanza hoy un hombre honesto y patriota? Dudan, vacilan, se lamentan, y en ocasiones, piden; pero no hacen nada seriamente y de efecto. Esperarán, con la mejor disposición, a que sean otros quienes remedien la maldad para que ellos no tengan que seguir lamentándose de su existencia. A lo más darán su voto con descuido y una salutación de adiós al justo, cuando éste pase por su lado. Hay novecientos noventa y nueve paladines de la virtud por cada hombre virtuoso; pero es mucho más fácil tratar con el poseedor real de algo que con su guardían temporal”

Stewie Griffin dijo...

“Toda votación es un juego, como el de damas o el ajedrez, pero con un leve tinte moral, un quehacer festivo con el Bien y el Mal, con resonancias morales; y el envite, naturalmente, es inherente a él. No se apuesta sobre el carácter de los votantes. Yo deposito mi voto, quizá, por lo que estimo correcto; pero no me siento vitalmente interesado en que prevalezca. Estoy dispuesto a dejarlo en manos de la mayoría. Su obligación, por tanto, jamás pasa del grado de lo conveniente. Incluso votar por lo justo es no hacer nada por ello. Apenas significa otra cosa que exponer débilmente a los hombres el deseo de que fuera así. El hombre prudente no dejará lo justo a merced del azar ni deseará que prevalezca gracias al poder de la mayoría. Poca es la virtud que encierra la masa. Cuando la mayoría vote, por fin, por la abolición de la esclavitud será porque es indiferente a ella o porque queda ya muy poca que abolir mediante su voto. Serán ellos, entonces, los únicos esclavos. Sólo el voto de aquél que afirma con él su propia libertad puede acelerar la abolición de la esclavitud”

Miguel Pazos dijo...

Y espérate a ver si a Acebes le ofrecen algo por ahí.

Un saludo

Libertarian dijo...

Y sobre todo el poder de influencia social de los políticos. Al fin y al cabo, debido a su exposición pública, pueden ser 'second-hand dealers of ideas' que dijo Hayek. ¿Qué liberal puede estar en contra de que se ilustre a la población y se le conciencie de los peligros del masivo intervencionismo militar, de la manipulación de los tipos de interés y la masa monetaria por parte de unos burócratas sin fiscalización ni transparencia algunas, de la incapacidad del gobierno para dirigir la economía o la inmoralidad de dirigir nuestras vidas?

Gracias por leer nuestro blog, que es recíproco. Modestamente intento simplemente defender ideas correctas y a los difusores de las mismas, sean políticos o no. Ni culpo a EEUU de todos los males del mundo como algunos me han dicho (dada mi creo que obvia admiración hacia ideas enraizadas en la cultura americana y anglosajona por extensión), ni soy un inquebrantable seguidor de las políticas del EEUU como algunos creen (dada mi permanente crítica de muchas de sus políticas).

Un saludo, y a Stewie también, que vendrá apuesto con sus 'medios políticos vs económicos' :)

Fonseca dijo...

Coase ¿Y si no te gusta el funcionamiento, en general, del Estado español que haces?

Si no te gusta Zapatero, puedes no votarle en unos años.

Un saludo.


Fonseca

Fonseca dijo...

Hola Stewie:

1.- Comentas tú, no Thoreau. No has respondido a lo que dicho. Solo has recitado tu discurso de siempre cual político en una entrevista de campaña electoral.

2.- He dicho "cualquiera que haya trabajado por GANAR elecciones". Ejem...

Saludos.



Fonseca

Gwen dijo...

Pues no estoy de acuerdo. La Ministra de Fomento es reprobada por todos, su gestión ha sido pésima pero... Chaves obliga a Zapatero a mantenerla, igual que el PSC obliga... Tanto a nivel Ministro, con la pensión vitalicia, como a nivel diputado o senador,con el prestigio que le otorga y del que obtiene réditos,no es tan claro que se mande al carajo a uno que no vale. Lo vemos primero en las listas cerradas y después en los cambios de lugar donde sepresentan algunos candidatos. Yo también he currado elecciones, varias, y siento disentir. Antes político se rea por vocación o patriotismo no por profesión como lo es ahora. Cuando digo antes no me refiero al franquismo sino a la Transición

snipfer dijo...

Pues yo, como coase, no confio en los políticos pero sí en un sistema legal correctamente articulado. Evidentemente lo de confiar en los políticos es como confiar en la gente, sólo puedes hacerlo si les conoces personalmente. Pero son los individuos los que pueden corromperse y corromper al sistema, cosa que el sistema de motu proprio no puede hacer.

Elentir dijo...

Pues, sinceramente, Fonseca, entre los políticos hay personas buenas y malas. Es más, el simple disfrute del poder suele corromperles con facilidad. Yo no confío en los políticos en general, sólo en algunos. En este sentido estoy de acuerdo con lo que ha escrito Snipfer (sin que sirva de precedente, ejem).

Stewie Griffin dijo...

Snipfer, ¿y qué sino individuos componen un estado?

Erthel dijo...

Un apunte, Fonseca:

Que lo políticos sean trabajadores, inteligentes, brillantes, incluso honestos (no suelen serlo con quien los mantiene con su dinero), no quita que sean unos chupopteros.

Al fin y al cabo, los timadores y estafadores profesionales tambien son trabajadores, inteligentes, brillantes, incluso honestos (no suelen serlo con quien los mantiene con su dinero), y eso no quita que sean estafadores y timadores.

¡Los políticos son unos chupopteros! lo que no quita para que ha veces hagan las cosas bien, incluso que sus intenciones sean hacer desaparecer la clase política (¿?).

Stewie Griffin dijo...

"¿A nadie le llama la atención que en cuanto Zaplana (PP) o Villalba (PSOE – CyL) dejan su escaño, les aparezca un puesto de nivel en empresas privadas?"

A mi si, precisamente estuvimos debatiendo sobre eso Rallo y yo el otro día. A mi me suena a chanchullos sucios entre la clase dirigente, ¿Quien privatizo la nueva empresa de Zaplana?

Eso de que los grandes empresarios son "la minoría más perseguida del país" es una idea randiana que creo muy fantasiosa.

Yo desde luego no contrataría a un mentiroso como Zaplana que mucho me aseguro que iba a proponer una vez en una conferencia en el que le puse contra las cuerdas con mis preguntas (para desgracia de los zombies que le preguntaban idioteces para pelotearle), y luego nada.

Hasta que no enmiende sus crimenes eso sera toda la vida.

Stewie Griffin dijo...

En otras palabras, yo no abro la boca ni monto jaleo, dejo la política tranquilamente, pero la familia me busca una salida.

Si lo he visto a pequeña escala, sería muy ingenuo para pensar que en esas altas esferas criminales no pasen cosas de estas.

snipfer dijo...

@Stewie: Bueno, eso depende un poco de cómo lo definamos. Si con estado nos referimos al conjunto de ciudadanos que se rijen por unas mismas leyes, entonces todo el mundo.
Pero yo me refería más concretamente a los ciudadanos que se involucran activamente en el funcionamiento legal del estado: funcionarios y políticos, básicamente.

Mameluco dijo...

Yo no confío ni en lo uno ni en lo otro. Los percibo como un mal menor.
El estado como un andamiaje y los políticos como entes corruptibles.
Creo que no es este el foro mejor para poner mis cartas sobre la mesa.

Los políticos son humanos ergo se equivocan. Son egoístas, egocéntricos, conspiradores, demagogos y estrategas.
Y se toman demasiado en serio a si mismos.

Pero si esto es una democracia (yo siempre la llamo pseudodemocracia, porque los intereses económicos priman sobre los de las personas) ¿quien manda si se quitan a los políticos?. Si no hay funcionarios ¿quien lleva el engranaje?

Como me digan empresas privadas no hace falta que sigan... jejejeje.

El capitalismo es algo que me da mucho yuyu (y por favor no me acusen de materialista dialéctico, porque eso me da más repelús todavía)

Comparar un voto con una acción es una maldad. Primero porque el voto es un derecho, y lo de las acciones es una especulación con la que muchas personas no estamos necesariamente de acuerdo. Yo no digo que no exista, pero yo no juego a eso. El voto es para elegir al payaso que gobernará 4 años.

Por cierto, El último hurra, que gran peli de John Ford... (le dicen película menor de John Ford... ya les gustaría a los tontainas de ahora hacer películas como esas)