jueves, mayo 08, 2008

Mi palabra y mis pelotas

Hoy se cumplen 28 años de la oleada de inmigrantes cubanos que sirve de base para el argumento de “Scarface; el precio del poder”. si bien hoy en día parece algo trasnochado por la estética ridículamente ochentena de la película, conserva ciertas máximas a recordar.

Hoy se cumplen 28 años de la oleada de inmigrantes cubanos que asoló, literalmente, el estado de Florida y que sirve de base para el argumento deScarface; el precio del poder”. De repente, el régimen castrista vació todas sus cárceles y EEUU se llenó con la créme de la créme isleña; robaperas, violadores y el germen de lo que luego serían muchos de los grandes narcos sudacas.

Todo esto está magistralmente contado en esta película de Bryan de Palma, escrita por Oliver Stone y protagonizada por Al Pacino que hace de Tony Montana, un destripaterrones que terminará convirtiéndose en uno de los jefecillos del narcotráfico. Un personaje sólido que si bien hoy en día parece algo trasnochado por la estética ochentera de la película, conserva ciertas máximas a recordar:

“Solo tengo dos cosas; mi palabra y mis pelotas. Y no las rompo por nadie”

Vivimos en un mundo imprevisible. Un caos incontrolable, por mucho que se empeñen ciertos políticos en ponerle puertas al campo. La sociedad cambia cada minuto y estamos en un permanente movimiento. El único equipaje que llevamos es ese, nuestra palabra y nuestras pelotas. Y tampoco estoy seguro del todo…

6 comentarios:

Dhavar dijo...

Fonseca:

Es que una de las fuentes de inseguridad y azar más grnades - lo vivo cada día en mis negocios - es el desprecio sistemático a la palabra.No sólo a la palabra contractual, sino a la simple " te lo mando el viernes-y llega el miércoles siguiente".
Y, claro, para mantener la palabra muchas veces hacen falta pelotas.

Prometeo dijo...

Has de saber Fonseca que en Estados Unidos existe una versión modificada de la película, en la que los rótulos del principio dicen "entre ellos, había algunos criminales", en lugar de "una cuarta parte de ellos eran criminales". Esta versión es la que usan cuando se emite la película en televisiones de Florida. Se ve que para no herir la sensibilidad de muchos residentes.

Ya sabes a que se refería Castro, cuando con su peculiar entonación, hablaba de "la mafia de Miami".

La verdad es que hay ser un auténtico hijo de puta (en el sentido de mala persona, pero también en el de avispado) para hacer algo así. Librarte de tus delincuentes y mandarlos a la potencia enemiga, una jugada maestra. Impagable el momento de la película en el que Tony Montana reclama ser un preso político.

Curiosamente el guionista de la película no es otro que Oliver Stone, autor de Comandante y Looking for Fidel, y gran amigo del líder retirado.

Fonseca dijo...

Dhavar, acabas de darme donde duele. Porque precisamente es uno de mis caballos de batalla diario "la falta de seriedad". Es una de las razones por la que me encanta estar en NNGG-VALLADOLID, es el último bastión de formalidad que queda en este mundo.

Un saludo.



Fonseca

Fonseca dijo...

Dhavar, acabas de darme donde duele. Porque precisamente es uno de mis caballos de batalla diario "la falta de seriedad". Es una de las razones por la que me encanta estar en NNGG-VALLADOLID, es el último bastión de formalidad que queda en este mundo.

Un saludo.



Fonseca

Fonseca dijo...

Prometeo, yo lo veo más como una putadita en plan "collejita" que dió Fidel a EEUU. Tiene su gracia si lo miras así.

Fonseca

Stewie Griffin dijo...

Scarface es una de mis pelis favoritas.